Observatorio de la Realidad / Opinión / 03/08/2021

COVID-19: Aumento de la precariedad laboral en todas sus formas

Publicado por: Míriam Feu

La EPA (Encuesta de Población Activa) del segundo trimestre de 2021 nos deja un dato positivo y otro negativo. El positivo es que, en Catalunya, la ocupación prácticamente ha recuperado los niveles pre-covid. El negativo es que se incrementa la precariedad, polarizando aún más el mercado laboral

Curs de Limpieza de Cáritas y la Fundació Formació i Treball. @Dani Codina

Analizando los datos de la EPA del segundo trimestre de 2021, el número de ocupados en Catalunya se situó en 3.417.100, un 1,3% más que el mismo trimestre del año anterior. En cuanto al número de parados, se ha situado en 478.500, 21.200 menos que el trimestre anterior, pero aún un 11% por encima de los niveles del 2019.

En esta “nueva normalidad” generada por la pandemia, hay 105.300 hogares en Catalunya sin ingresos (un 3,4% de los hogares catalanes) y 227.600 personas que deben trabajar a jornada parcial de manera involuntaria, ya que no encuentran jornadas laborales de 8 horas. Si analizamos a las personas que trabajan a jornada parcial, observamos que las mujeres triplican al número de hombres (7% vs. 21%). Las condiciones laborales adversas no afectan de la misma forma a hombres y mujeres, sino que tienen mayor impacto en el sexo femenino. En este sentido, el reparto desigual en las tareas del hogar o el cuidado de los hijos conlleva que sean ellas las que se vean obligadas a renunciar a parte de su jornada y futuro laboral.

Curso de montaje de muebles de Cáritas y la Fundació Formació i Treball. @Dani Codina

Asimismo, los datos nos muestran como la pandemia ha precarizado de manera notable un mercado laboral ya fracturado, que divide a la población entre aquellos con un empleo relativamente estable y otros que sufren una inestabilidad laboral grave: La precariedad laboral se incrementa, afectando a un mayor número de ciudadanos. Aquellas personas que trabajan, pero que sin embargo no llegan a fin de mes se han incrementado, y son muchas de las que diariamente llaman a la puerta de Cáritas, explicándonos que no saben cómo pagar el alquiler de este mes, llenar la nevera o comprarle el regalo de cumpleaños que tanto esperaba su hijo.

Este contexto marcado por la COVID-19 ha supuesto que en Catalunya haya 32.700 personas «desanimadas», es decir, que ya no buscan trabajo porque piensan que no lo encontrarán. Por todo ello, son necesarias medidas que vayan encaminadas a la reducción de la precariedad laboral, y es necesario que las administraciones ofrezcan una respuesta a todas esas personas que ya han lanzado la toalla.

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Economista. Responsable del departamento de Análisis Social e Incidencia de Cáritas Diocesana de Barcelona.

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