El acto, celebrado en la Biblioteca Salvador Cabré, se convirtió en un encuentro emotivo que reunió a familiares, voluntariado, representantes de los Mossos d’Esquadra, del CAP y autoridades municipales, entre ellas la alcaldesa, Mireia González

La ceremonia puso en valor la importancia de estos espacios comunitarios, que van mucho más allá de la estimulación cognitiva. Pilar Puig, voluntaria de Cáritas y coordinadora de los grupos de memoria, destacó especialmente la creación de vínculos y el sentimiento de pertenencia: “Crear grupo es esencial. El cariño que me transmiten las personas que acompaño es un lujo”. Puig también reivindicó el papel activo de las personas mayores: “Tenemos vida por delante y un papel importante que desempeñar”.
En la misma línea, la directora del Espacio Polivalente, Tatiana Libertad, remarcó la necesidad de construir relaciones humanas más profundas: “Todos necesitamos a alguien que nos quiera y nos acompañe”. Señaló que estos espacios ayudan a combatir la soledad y a generar comunidad.

Asimismo, subrayó la importancia del diálogo intergeneracional: “Hay que tender puentes entre jóvenes y mayores”. Y destacó el valor de los pequeños gestos: “Los verdaderos cambios comienzan con pequeños gestos, una mirada, una sonrisa”.
Por su parte, la alcaldesa Mireia González quiso reconocer el esfuerzo y compromiso de las personas participantes: “Lo que hay en este diploma es sacrificio e implicación”. También puso en valor la comunidad: “Fortalecer la comunidad es conocer qué le pasa a tu vecino”.

Finalmente, reivindicó el papel del voluntariado: “Santa Coloma no se entiende sin la fuerza de las personas voluntarias” y remarcó la importancia de un envejecimiento digno: “Una sociedad que cuida a las personas mayores es una sociedad más justa e igualitaria”.
El acto concluyó con la actuación de la coral de la Escuela Singuerlín, que puso el broche final a la jornada con un toque festivo y emotivo, así como con palabras de agradecimiento a las familias y a Cáritas por su labor.


