El papa ha situado la realidad social de Barcelona en el centro de su visita a Catalunya con un encuentro en la parroquia de Sant Agustí, en el barrio del Raval

El espacio ha sido el escenario escogido para reunir a más de noventa entidades que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad. En el acto también han participado el equipo directivo de Cáritas Diocesana de Barcelona, los miembros de su Consejo, representantes de Cáritas Catalunya —entre ellos su presidente, Salvador Busquets— y directores de diversas Cáritas con sede en todo el territorio catalán.
El encuentro ha tenido como objetivo reconocer, escuchar y dar visibilidad a la labor de estas organizaciones. “Con esta visita queríamos, sobre todo, transmitir la enseñanza del papa en estos ámbitos y ayudar a tomar conciencia de la realidad social que nos rodea y del trabajo que llevan a cabo tantas entidades”, ha explicado Mn. Joan Costa, organizador del acto y delegado de la Pastoral Social y Caritativa del Arzobispado de Barcelona.
El acto se ha iniciado con una intervención del cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, y ha incorporado tres testimonios de entidades que trabajan sobre el terreno. A partir de estas experiencias, León XIV ha reivindicado el valor de una comunidad “viva, de acogida y de integración” y ha recordado que “la vida no es para vivirla en solitario, sino en equipo”.

Durante su intervención, el pontífice ha animado a confiar en el acompañamiento de Jesús, a practicar el perdón como camino de paz y a situar siempre la caridad y a la persona en el centro de la acción de la Iglesia. También ha puesto un énfasis en la lucha contra la soledad, especialmente entre las personas mayores: “Si no queremos la soledad para nosotros, tampoco para los demás”. En este sentido, ha animado a las entidades a perseverar en su labor junto a los más vulnerables, ofreciendo ayuda material y apoyo espiritual.
Entre las intervenciones destacadas, Cristina García, secretaría general de Cáritas Diocesana de Barcelona, se ha dirigido al pontífice en nombre de la entidad. Ha recordado que Cáritas es “la expresión institucional de la acción caritativa y social de la Iglesia” y ha definido su misión a partir de tres ejes: hacer presente el amor de Dios, acompañar a las comunidades cristianas y ejercer una denuncia profética ante las injusticias.
“Acogemos, Defendemos y Amamos”, ha destacado García como síntesis de la acción de Cáritas. También ha aportado un dato relevante: más de 63.000 personas atendidas durante 2025 a través de parroquias y proyectos diocesanos.

Su intervención ha puesto de manifiesto las dificultades del día a día, como el acceso a la vivienda, la soledad o la inestabilidad laboral. “A pesar de la dureza de muchas realidades, no perdemos nunca la esperanza en la capacidad de las personas para recuperar su rumbo”, ha afirmado. Aun así, ha reconocido un sentimiento compartido: “A veces sentimos impotencia: por no llegar a todo el mundo, por no abarcar todos los rincones donde es necesario”.
Por su parte, Eduard Sala, director de Cáritas Diocesana de Barcelona, ha subrayado que el discurso del papa León XIV “incomoda” porque no se alinea con ningún bando ni se deja instrumentalizar. “Habla de construir puentes en lugar de levantar muros, de poner a la persona en el centro y de no convertir las diferencias en odio”, ha señalado. En esta línea, ha insistido en la necesidad de asumir responsabilidades colectivas: “¿Qué sociedad queremos construir y qué parte estamos dispuestos a aportar cada uno de nosotros para hacerla posible?”.
El encuentro en Sant Agustí se ha convertido así en una expresión viva del compromiso social de la Iglesia y en un reconocimiento colectivo a la labor constante de más de noventa entidades que trabajan cada día junto a las personas más vulnerables.


