Migración / Institucional / 05/11/2019

Ser un niño migrante en Catalunya

Publicado por: Jordi Julià Sala-Bellsolell

La sesión de noviembre de los Dilluns dels Drets Humans trató sobre la situación de los niños migrantes en Catalunya, y qué medidas hay que tomar para mejorar su acogida. La charla, que fue moderada por la periodista Aure Farran, contó con las intervenciones de Silvia Carrasco, profesora del departamento de Antropología Social y Cultural de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y Elisabet Ureña, abogada del programa de Migración de Cáritas Diocesana de Barcelona.

La moderadora del debate introdujo a las ponentes, y seguidamente remarcó el desconocimiento que hay sobre la situación legal de los niños migrantes, destacando la criminalización que sufren los jóvenes migrantes no acompañados. Farran apuntó que la xenofobia y el racismo está muy presente en nuestros pueblos y ciudades, e hizo un llamamiento para acabar con la desinformación que hay alrededor de las personas migrantes.

La profesora Carrasco inició su intervención afirmando que el futuro de las sociedades dependerá del trato que damos a los niños y jóvenes migrantes, y lo relacionó con la tasa de reposición demográfica, que es inferior a la que sería necesaria para sostener la pirámide poblacional. «La inmigración es y será esencial para sostener las sociedades occidentales», apuntó Carrasco. Sobre el racismo, advirtió que las escuelas aún no han implementado ningún protocolo antirracista y que, en cambio, la mayoría de jóvenes migrantes han sido parados por la calle por cuestión de origen o color de la piel.

Por su parte, Isabel Ureña lamentó que en veinte años no hemos avanzado nada en materia de migraciones. Ureña se sumó a la reflexión sobre el desconocimiento del hecho migratorio en las escuelas, e hizo un llamamiento a introducir conceptos relacionados con la diversidad en todos los centros escolares.

En materia legal, la abogada de Cáritas expuso que significa no tener permiso de residencia, remarcando que para los niños y jóvenes migrados supone no poderse moverse con libertad o no poder asistir al viaje de fin de curso con el resto de compañeros de la escuela. Asimismo, denunció que cuando estos niños llegan a la mayoría de edad, la administración ya no garantiza su formación, creando unas desigualdades estructurales muy difíciles de superar. Ureña también destacó la importancia de la vivienda, afirmando que si una familia no dispone de un hogar a su nombre o de un contrato de alquiler, difícilmente obtendrán el permiso de residencia. «Hay muchas familias que no pueden pagar un alquiler, y que se ven obligadas a vivir en una habitación. Además de las dificultades económicas, estas familias están privadas de derechos por su situación habitacional «, explicó.

Para finalizar la conferencia, la profesora Carrasco advirtió que nuestra sociedad está cambiando, y que por lo tanto es necesario que cambiemos nuestra mirada. «Tenemos que pensar en todas las personas que vivimos en Catalunya como un nosotros, sin distinciones ni etiquetas», concluyó Carrasco.

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Politólogo especializado en Comunicación Política y Social. Trabajando para sensibilizar y denunciar desde el Área de Comunicación y Relaciones Institucionales de Cáritas Diocesana de Barcelona. Dando voz a las personas vulnerables podremos construir una sociedad más justa.

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