{"id":7537,"date":"2019-01-13T14:05:44","date_gmt":"2019-01-13T13:05:44","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/?p=7537"},"modified":"2023-08-15T16:57:37","modified_gmt":"2023-08-15T14:57:37","slug":"todavia-la-vivienda-fuente-de-sufrimiento-y-desigualdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/opinion\/todavia-la-vivienda-fuente-de-sufrimiento-y-desigualdad\/","title":{"rendered":"Todav\u00eda la vivienda, fuente de sufrimiento y desigualdad"},"content":{"rendered":"<p>Los datos son tozudos e insisten en que, en la exclusi\u00f3n social, deber\u00edamos poner el foco en el problema de la vivienda: un 42,1% de los hogares que viven en viviendas de alquiler a precios de mercado se encuentran en situaci\u00f3n de grave riesgo econ\u00f3mico debido al coste excesivo que soportan<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7534 aligncenter\" src=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/01\/exclusi\u00f3-residencial-caritas-barcelona.jpg\" alt=\"exclusi\u00f3-residencial-caritas-barcelona\" width=\"668\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/01\/exclusi\u00f3-residencial-caritas-barcelona.jpg 780w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/01\/exclusi\u00f3-residencial-caritas-barcelona-300x200.jpg 300w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/01\/exclusi\u00f3-residencial-caritas-barcelona-768x512.jpg 768w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2019\/01\/exclusi\u00f3-residencial-caritas-barcelona-600x400.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 668px) 100vw, 668px\" \/><\/p>\n<p>C\u00e1ritas Diocesana de Barcelona acaba de hacer p\u00fablico un informe sobre la vivienda <a href=\"https:\/\/caritas.barcelona\/es\/publicacion\/el-hogar-es-la-llave\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>El Hogar es clave<\/em><\/a>, basado en parte en su propia experiencia de atender a las personas m\u00e1s vulnerables de su territorio y en parte resultado de la colaboraci\u00f3n con FOESSA para la realizaci\u00f3n de la &#8220;Encuesta 2018 sobre Integraci\u00f3n y Necesidades Sociales&#8221;, EINSFOESSA, de la que tambi\u00e9n se est\u00e1n haciendo algunos adelantos en cuanto a la situaci\u00f3n de la vivienda de la poblaci\u00f3n vulnerable.<\/p>\n<p>Son muchas las informaciones trascendentes y los testimonios sobrecogedores que ofrece el informe de C\u00e1ritas, todos ellos explicados con mucha claridad y con una voluntad decidida de hacer entender al conjunto de la poblaci\u00f3n la particularmente dif\u00edcil situaci\u00f3n de todas aquellas personas que viven en su mismo espacio geogr\u00e1fico pero que sufren problemas muy superiores a los de la mayor\u00eda y mucho m\u00e1s graves de lo que deber\u00eda ser considerado tolerable que los llevan a la exclusi\u00f3n social. Es decir que les impiden integrarse tanto social como laboral o culturalmente al resto de la sociedad, debido a la carencia de derechos, recursos y capacidades b\u00e1sicas que hacen posible una participaci\u00f3n social plena.<\/p>\n<p>Un aspecto, sin embargo, destaca del informe ya que es uno de los puntos clave de la tesis que sustenta, y es la<strong> marcad\u00edsima incidencia que est\u00e1 teniendo en la exclusi\u00f3n social, la exclusi\u00f3n residencial<\/strong>. El informe nos se\u00f1ala de forma clara como hoy pr\u00e1cticamente no podemos disociar las situaciones de exclusi\u00f3n social de alguna variante de problem\u00e1tica de vivienda. Y es bueno que el informe incida en esta relaci\u00f3n de causa-efecto porque no es la pr\u00e1ctica habitual en la mayor\u00eda de an\u00e1lisis de exclusi\u00f3n o de desigualdades.<\/p>\n<p><strong>Exclusi\u00f3n social, m\u00e1s all\u00e1 de la falta de hogar<\/strong><\/p>\n<p>De hecho, el concepto de exclusi\u00f3n social es amplio ya que se basa en una gama de posibles fuentes de problemas de or\u00edgenes diversos, combinables entre s\u00ed o que pueden tener entidad propia para provocar por s\u00ed mismos situaciones de marginaci\u00f3n. Es, por tanto, una idea compleja que los t\u00e9cnicos han tratado de precisar para poder medirla y conocer el impacto que tiene en cualquier sociedad. Abarca desde aspectos estrictamente econ\u00f3micos (desempleo, trabajo precario, situaci\u00f3n de pobreza, privaci\u00f3n de bienes b\u00e1sicos como agua, luz, etc), a aspectos de car\u00e1cter pol\u00edtico, como no tener derecho de voto o de participaci\u00f3n en decisiones colectivas, o no tener garantizado el derecho a la ense\u00f1anza, a la vivienda oa la salud, pasando por aspectos relacionados con dificultades de relaci\u00f3n o de aislamiento, bien sea a nivel familiar, bien a nivel de comunidad. Est\u00e1 claro que aspectos relacionados con la vivienda son considerados: infravivienda, deficiencias graves en la vivienda, problemas de insalubridad, hacinamiento grave, tenencia en precario (realquiler, ocupaci\u00f3n ilegal), entorno degradado, barreras arquitect\u00f3nicas, gastos excesivos en la vivienda. Pero, <strong>el peso que estos aspectos residenciales tienen dentro del conjunto de la exclusi\u00f3n social no se suele estudiar o no se aborda espec\u00edficamente<\/strong>.<\/p>\n<p>La falta de referencia expl\u00edcita a la situaci\u00f3n residencial de las personas la encontramos, desgraciadamente, no s\u00f3lo cuando se habla de exclusi\u00f3n social, sino tambi\u00e9n cuando se hace referencia a desigualdades e, incluso cuando se aborda el tema de la pobreza. En estas dos perspectivas s\u00f3lo se tienen en cuenta los ingresos de los hogares y se comparan de forma relativa con los del conjunto de la sociedad, pero no se analiza como los costes en vivienda impactan en los ingresos netos de los hogares y el margen que les dejan para poder vivir. Y esto es un gran error porque falsea el problema &#8211;<strong>la desigualdad y la pobreza aumentan notablemente si se tiene en cuenta el factor vivienda<\/strong>-, confunde el origen de los problemas, y por tanto, de las propuestas de soluciones p\u00fablicas y privadas y, Adem\u00e1s, disimula la gravedad del tema ante el conjunto de la sociedad.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la definici\u00f3n amplia que utiliza EINSFOESSA, en el a\u00f1o 2017 hab\u00eda en Espa\u00f1a 8,6 millones de personas en exclusi\u00f3n social (el 18% de la poblaci\u00f3n total), cifra que no ha parado de crecer tanto en tiempos de bonanza econ\u00f3mica, como fue el de la burbuja inmobiliaria, como en tiempos de crisis como la iniciada hace ya diez a\u00f1os. Pero, tal y como pone de relieve el informe de C\u00e1ritas, de estas personas que se contabilizan como exclusi\u00f3n social, el 60,1%, en Espa\u00f1a y el 64,7%, en Catalu\u00f1a, se encuentran en situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n residencial. Y, entre las personas en exclusi\u00f3n social severa, el 70%, est\u00e1n en exclusi\u00f3n residencial. Pero a\u00fan m\u00e1s, de las personas de la di\u00f3cesis de Barcelona en situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n social severa, el 90,4% est\u00e1n afectadas por exclusi\u00f3n en vivienda. Podr\u00edamos decir, pues que <strong>la vivienda se convierte hoy y de lejos, el par\u00e1metro m\u00e1s explicativo de las situaciones de exclusi\u00f3n social y, por extensi\u00f3n, de pobreza y de<\/strong> <strong>desigualdad.<\/strong> Pero que este vector es menospreciado a la hora de valorar, estudiar y tratar de poner remedio a estas realidades.<\/p>\n<p>Sin embargo, los datos son tozudos e insisten en que deber\u00edamos <strong>poner el foco en el problema de la vivienda<\/strong>: cuando nos se\u00f1alan que por falta de pago, m\u00e1s de 570.000 lanzamientos de vivienda en Espa\u00f1a y 114.000 en Catalu\u00f1a se han practicado entre los a\u00f1os 2008 y 2017, es decir que m\u00e1s de 1,5 millones de personas han perdido su hogar. O bien, cuando nos dicen que en el a\u00f1o 2017 <strong>un 42,1% de los hogares que viven en viviendas de alquiler a precios de mercado -que son el 99% del total de hogares que vive en alquiler- se encuentran en situaci\u00f3n de grave riesgo econ\u00f3mico debido al coste excesivo de la vivienda que soportan<\/strong>.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed la vivienda como determinante de exclusi\u00f3n social, de la desigualdad y de la pobreza, que deber\u00eda ser abordado por las pol\u00edticas p\u00fablicas de vivienda de una manera decidida, no s\u00f3lo porque atender estas situaciones y evitar su su cronificaci\u00f3n y su crecimiento deber\u00eda ser el primer escal\u00f3n de la garant\u00eda del derecho a la vivienda, sino porque su erradicaci\u00f3n ser\u00eda la base preventiva de situaciones intolerables en el futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los datos son tozudos e insisten en que, en la exclusi\u00f3n social, deber\u00edamos poner el foco en el problema de la vivienda: un 42,1% de los hogares que viven en viviendas de alquiler a precios de mercado se encuentran en situaci\u00f3n de grave riesgo econ\u00f3mico debido al coste excesivo que soportan C\u00e1ritas Diocesana de Barcelona [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7535,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[1737,1162,1179,935,1738,1739],"autor":[1733],"class_list":["post-7537","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-exclusion-residencial","tag-exclusion-social","tag-sin-hogar","tag-vivienda","tag-vivienda-inadecuada","tag-vivienda-insegura","autor-carme-trilla-es"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7537"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13161,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7537\/revisions\/13161"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7535"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7537"},{"taxonomy":"autor","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/wp-json\/wp\/v2\/autor?post=7537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}