{"id":5245,"date":"2017-09-04T14:03:34","date_gmt":"2017-09-04T12:03:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/?p=5245\/"},"modified":"2017-09-04T14:10:03","modified_gmt":"2017-09-04T12:10:03","slug":"humanidad-ante-la-perdida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/familia-e-infancia\/humanidad-ante-la-perdida\/","title":{"rendered":"Humanidad ante la p\u00e9rdida"},"content":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n que recientemente hemos vivido en la Casa de Acogida ha sido dif\u00edcil. Ya de por s\u00ed, cuando se habla de muerte son muchas las resistencias, tensiones y miedos que bailan en nuestras cabezas, pero esto se multiplica si la personita que muere es un ni\u00f1o de 2 a\u00f1os<\/p>\n<p><strong>Marta Creus, trabajadora social<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5240 aligncenter\" src=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-16-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"638\" height=\"478\" srcset=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-16-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-16-300x225.jpg 300w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-16-768x576.jpg 768w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-16-600x450.jpg 600w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-16.jpg 1440w\" sizes=\"auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px\" \/><\/p>\n<p><strong>La muerte de Kassir (nombre ficticio) ya la esper\u00e1bamos.<\/strong> Desde hac\u00eda unas semanas hab\u00eda sido derivado a cuidados paliativos pero no dej\u00f3 de vivir la vida hasta el \u00faltimo momento. Yo, que s\u00f3lo lo vi una vez, podr\u00eda transmitir por todas las voces que han hablado de \u00e9l que era un ni\u00f1o lleno de alegr\u00eda y de vida, y con muchas ganas de vivirla. <strong>Su madre, Nayla, ha sido y es el ejemplo de fortaleza<\/strong> y nos ha demostrado c\u00f3mo se puede luchar para que su hijo viva una vida normalizada hasta el \u00faltimo instante. Aun as\u00ed, no deja de ser curioso como pensando en la muerte de este ni\u00f1o una de las primeras palabras que me viene a la mente es la palabra VIDA, debido a todo lo que se ha movido a su alrededor.<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 hago este escrito? Para dejar constancia de lo que por encima de todo ha guiado esta situaci\u00f3n: la humanidad. Una humanidad que se ha desplegado con toda su fuerza y \u200b\u200bha permitido que a pesar de la tristeza de la situaci\u00f3n, podamos decir que ha sido un proceso bonito. <strong>El equipo humano de la Casa de Acogida ha estado ejerciendo -literalmente- un acompa\u00f1amiento desde el amor<\/strong>. La facilidad con la que se han coordinado para que esta mujer no se encontrara sola ni un segundo, la flexibilidad y predisposici\u00f3n para hacer lo que fuera necesario en estas circunstancias, deja testimonio de la importancia de nuestro trabajo, de la de todos los equipos implicados, y del buen trabajo que se hace cuando la base es la creencia en lo que hacemos.<\/p>\n<p>Por otra parte, las mujeres de la casa tambi\u00e9n han dejado claro lo que significa ejercer la humanidad: la uni\u00f3n para acompa\u00f1ar y apoyar a Nayla en estos momentos tan dif\u00edciles, record\u00e1ndole que estaban all\u00ed para cuando lo necesitara; record\u00e1ndole que no estaba sola, aunque su gente no estuviera; record\u00e1ndole y demostr\u00e1ndole que estaban a su lado para cuando fuera necesario y dispuestas a darle la mano cuando la pidiera. Es esta la realidad vivida y es esta la realidad que nos refuerza a creer en la bondad del ser humano y por lo tanto, nos da esperanza.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-5242 alignleft\" src=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-14-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"364\" height=\"485\" srcset=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-14-768x1024.jpg 768w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-14-225x300.jpg 225w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-14-600x800.jpg 600w, https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2017\/09\/20170721_Fotos-Marialar_Patricia-Cinza-14.jpg 810w\" sizes=\"auto, (max-width: 364px) 100vw, 364px\" \/><\/p>\n<p>Y los ni\u00f1os y ni\u00f1as, como era de esperar, han demostrado que es en el mundo de los adultos donde viven los miedos m\u00e1s grandes relacionadas con la muerte. <strong>Nos han demostrado que la capacidad que tienen para aceptar y entender que la vida se acaba es envidiable<\/strong>; y la naturalidad y la facilidad para entender las cosas, su motor y lo que los gu\u00eda en su comprensi\u00f3n de lo que es la vida.<\/p>\n<p>Se me hace inevitable no poner palabras tambi\u00e9n a lo que hemos y he experimentado como profesional del programa, el privilegio de lo que significa este trabajo, y la gran suerte que para m\u00ed es poder hacerla: tener la oportunidad de dar la mano a las profesionales que est\u00e1n en primera l\u00ednea, acompa\u00f1ar a las personas que acompa\u00f1an. Cuidar de los equipos, de las personas que los forman -porque no lo olvidemos nunca, somos personas- ofreciendo espacios de cuidado tambi\u00e9n para ellas y estando cerca, para compartir y apoyar, para apoyar y facilitar su trabajo tan intensa -profesional y emocional- que en todo este proceso han, y siguen llevando adelante.<\/p>\n<p>Y de todo esto hemos sido testigos: de la bondad de las relaciones humanas, de un acompa\u00f1amiento en el que a pesar del dolor, se han sentido -con los sentidos- palabras preciosas, gestos y caricias de cuidado, se ha respirado el respeto a la libertad para expresar, decir y llorar. Quedando demostrado, una vez m\u00e1s, que <strong>cuando el objetivo es cuidar de las personas, las diferencias entre creencias, modos de ver y de vivir, se unen para caminar en un horizonte com\u00fan: el amor al otro<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>No deja de ser parad\u00f3jico que una personita muera porque tiene el coraz\u00f3n demasiado grande.<\/strong> El coraz\u00f3n, el s\u00edmbolo del amor. Y no sabemos si ser\u00e1 eso, pero el legado de Kassir hecho de vida, alegr\u00eda, ganas de vivir, de fuerza y \u200b\u200bamor, ser\u00e1 el que vista de presencia el vac\u00edo que ha dejado para siempre, su triste y precoz ausencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n que recientemente hemos vivido en la Casa de Acogida ha sido dif\u00edcil. 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