{"id":14371,"date":"2024-11-19T10:54:03","date_gmt":"2024-11-19T09:54:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/?p=14371"},"modified":"2024-11-19T10:54:03","modified_gmt":"2024-11-19T09:54:03","slug":"envejecer-viviendo-en-la-calle","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/es\/opinion\/envejecer-viviendo-en-la-calle\/","title":{"rendered":"Envejecer viviendo en la calle"},"content":{"rendered":"<p>El sinhogarismo es sin\u00f3nimo de pobreza, de falta de acceso a la vivienda, pero tambi\u00e9n de un racismo estructural. <strong>El n\u00famero de personas mayores en riesgo de permanecer sin hogar, o que ya est\u00e1n sufriendo esta situaci\u00f3n, va en aumento<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14357 aligncenter\" src=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/20231122_acte_carrer_sensellarisme-9-scaled-e1732008193770.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"512\" \/><\/p>\n<p>Que todo el mundo envejece es una evidencia, pero hay muchas formas de envejecer. La edad cronol\u00f3gica nos dice cu\u00e1ndo una persona puede sacarse el carn\u00e9 de conducir o cu\u00e1ndo debe jubilarse, pero tambi\u00e9n hay que reconocer que la edad biol\u00f3gica viene condicionada por nuestra gen\u00e9tica, el medio ambiente, el estilo de vida y una mayor o menor cuidado del cuerpo. Tampoco podemos obviar que <strong>el proceso de envejecimiento se vive de forma distinta seg\u00fan la posici\u00f3n social y el contexto cultural<\/strong>. Por esta raz\u00f3n, cuando se habla de envejecimiento y sinhogarismo no deber\u00eda plantearse desde una mirada edadista, sino desde una mirada hol\u00edstica.<\/p>\n<p>El sinhogarismo es sin\u00f3nimo de pobreza, de falta de acceso a la vivienda, pero tambi\u00e9n de un racismo estructural. <strong>El n\u00famero de personas mayores en riesgo de permanecer sin hogar, o que ya est\u00e1n sufriendo esta situaci\u00f3n, va en aumento<\/strong>. Cuando hablamos de sinhogarismo y envejecimiento, lo hacemos desde una doble vertiente; en primer lugar, nos fijamos en las personas que se han quedado sin hogar por primera vez, cuando se est\u00e1n haciendo mayores. A pesar de vivir de forma relativamente estable, alguna situaci\u00f3n previa y estresante, las aboca a la p\u00e9rdida de la vivienda; la desaparici\u00f3n o merma de los ingresos, ya sea por muerte de la persona que los aportaba (progenitores o pareja) o por la p\u00e9rdida de trabajo, una ruptura con el entorno cercano (desavenencias familiares, pero tambi\u00e9n hay que tener presentes los procesos migratorios), problemas de salud o discapacidades.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14359 aligncenter\" src=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/20161124_mes_fotos_flash_mob_pl_sant_jaume-18-scaled-e1732008235472.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"512\" \/><\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, encontraremos a aquellas personas que se quedaron sin un lugar donde vivir en alg\u00fan momento de su vida y, en el presente, siguen en la misma situaci\u00f3n, con el a\u00f1adido de tener una edad m\u00e1s avanzada. Es un perfil muy vulnerable porque, adem\u00e1s de los aspectos se\u00f1alados en el p\u00e1rrafo anterior, cabe a\u00f1adir, desde edades tempranas, situaciones complejas (salud, sobre todo mental, entornos de consumos, per\u00edodos de prisi\u00f3n o desarrollando trabajos precarios), que acaban impactando, de forma significativa, sobre su vida posterior.<\/p>\n<p>Entre las personas sin hogar, algunas envejecen con discapacidades f\u00edsicas, org\u00e1nicas, sensoriales e intelectuales y que han tenido que lidiar con estigmas y barreras de accesibilidad, otras que envejecen con la cronificaci\u00f3n de enfermedades que requieren intervenciones y tratamientos m\u00e9dicos consecutivos, mientras que algunos han tenido que luchar contra la pobreza, la exclusi\u00f3n y la violencia. <strong>Todos estos factores desgastan de forma notable a las personas conduci\u00e9ndolas hacia un envejecimiento prematuro.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando hablamos de envejecimiento prematuro, nos referimos a personas que no han llegado a los 40 o 50 a\u00f1os de edad, pero que muestran signos visibles de mayor fragilidad. <strong>Debido a la exposici\u00f3n prolongada al estr\u00e9s, las personas que viven en la pobreza a menudo experimentan un envejecimiento prematuro, que puede afectar dr\u00e1sticamente a aquellos que no tienen una vivienda estable, haciendo que las personas envejezcan prematuramente entre 10 y 20 a\u00f1os m\u00e1s all\u00e1 de su edad cronol\u00f3gica y sus perfiles de salud se asocien con los de las personas mayores<\/strong>. Adem\u00e1s, el estr\u00e9s del sinhogarismo afecta a la morbilidad y la mortalidad, antes que al resto de personas de la misma edad. Se trata, por tanto, de un tipo de envejecimiento socialmente poco visibilizado, pero muy problematizado porque requiere un acompa\u00f1amiento muy continuado y espec\u00edfico, de acuerdo con sus vulnerabilidades, claramente, no determinadas por la edad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-14361 aligncenter\" src=\"https:\/\/blog.caritas.barcelona\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2024\/11\/20220526_inauguracio_folre_@sandra_gross-3-scaled-e1732008277387.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"512\" \/><\/p>\n<p>As\u00ed como cada cultura manifiesta sus propios patrones de envejecimiento, cada ciclo y momento hist\u00f3rico configuran tambi\u00e9n modelos de envejecimiento. En una \u00e9poca, donde la estructura familiar es d\u00e9bil (o, a menudo, tambi\u00e9n, inexistente), el envejecimiento, como proceso evolutivo natural, necesita espacios propios, seguros y acompa\u00f1ados que alejen a los mayores de la soledad y el aislamiento, sobre todo para aquellos que el Derecho a la Vivienda les ha sido negado.<\/p>\n<p>A pesar de no saber a ciencia cierta si la vivienda con apoyo podr\u00eda disminuir eficazmente la atenci\u00f3n institucionalizada en esta poblaci\u00f3n, el \u00e9xito en otras poblaciones, con m\u00faltiples condiciones de salud cr\u00f3nicas, sugiere que s\u00ed. As\u00ed pues, a medida que aumente el perfil de persona mayor sin hogar, ser\u00e1 imprescindible conocer sus necesidades, y tener claros con qu\u00e9 servicios y apoyos se cuenta para hacerles frente, ya que <strong>la combinaci\u00f3n de problemas t\u00edpicamente asociados al sinhogarismo, con los relacionados con el envejecimiento, plantea buscar soluciones creativas para resolver el impacto sobre la planificaci\u00f3n de los servicios y la atenci\u00f3n profesional.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sinhogarismo es sin\u00f3nimo de pobreza, de falta de acceso a la vivienda, pero tambi\u00e9n de un racismo estructural. El n\u00famero de personas mayores en riesgo de permanecer sin hogar, o que ya est\u00e1n sufriendo esta situaci\u00f3n, va en aumento Que todo el mundo envejece es una evidencia, pero hay muchas formas de envejecer. 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